comerparaperder

miércoles, 27 de julio de 2011

Camarógrafo afortunado

Me encantaría ser fotógrafo del National Geographic. Andar por el mundo conociendo diferentes culturas y fotografiando la flora y la fauna, con todo el sentimiento de aventura que esto conlleva. Pero a veces esa aventura puede ser peligrosa. Aquí les presento el caso de un camarógrafo bastante, pero bastante afortunado.

Probablemente estaba repitiendo para sus adentros:

San Jorge Bendito, amarra tus animalitos, con tu cordón bendito
Y si se desamarra uno, amárralo con otro más macizo.

viernes, 22 de julio de 2011

Un leopardo en la ciudad

En Siliguri, una ciudad del norte de la India al pie de los montes Himalaya, a un leopardo se le ocurrió merodear dentro del área urbana.Cuando los habitantes se dieron cuenta intentaron cazarlo, lo que ocasionó que 5 personas resultaran heridas y el animal se refugió en una casa abandonada. Llegó la policía e intentó atraparlo, resultando heridos tres policías y un guardia forestal. Por último lograron atraparlo, resultando herido el precioso gatote y muriendo después a consecuencia de las heridas.

Video

Noticia y fotos (En inglés)

Siliguri es una de las ciudades de la India que ha tenido mayor crecimiento de población en los últimos años. Es un punto de tránsito hacia los paises vecinos Nepal, Buthan y Bangladesh, y se ha ido convirtiendo en un centro de comercio importante. Lógicamente, el crecimiento de la ciudad va invadiendo lo que antes era selva y los animales salvajes van viendo disminuido su espacio vital. Muy probablemente por hambre llegó a la ciudad y la encontró llena de esos seres que nos autonombramos humanos y, como los líquidos, tendemos a ocupar todo el espacio horizontal que los rodea.
   En algunas fotos se ve a la gente encaramada en los alrededores en espera de ver satisfecha su curiosidad con el espectáculo de la captura. Leí hace mucho tiempo de una vez que se escapó un oso polar del zoológico de la ciudad de México, por los años 60. La gente se amontonaba para verlo. Cuando el oso atacaba la gente corría, y cuando se paraba, la multitud curiosa se acercaba de nuevo poco a poco para verlo.

En fín. La curiosidad mató al gato. Y dicen que Dios creó a los gatos para dar a los humanos el placer de acariciar a un tigre. ¿Quién lo dijo? Creo que fue mi hermano.

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